Morón debía, al menos, empatar frente a Deportivo Madryn. Cayó 1 a 0 y se terminó el año para El Gallo en un campeonato histórico que logró, nada más y nada menos, que llegar a lo más cerca que tuvo en muchos años, de jugar en Primera.
Se sabía que el partido sería sumamente difícil. Casi más de lo que podría haber sido la final. La decisión de dejar afuera del banco a Walter Otta por una noticia que no fue muy poquitos días previos al partido hizo que todo se enrareciera. Y así fue el partido. Raro.
El gol tempranero de Madryn hizo que El Gallo debiera salir a buscar el empate y ese ímpetu hizo que, por ejemplo, el árbitro le mostrara una tarjeta roja a Joaquin Livera y condicionara a que el visitante juegue con 10.
El partido terminó 1 a 0. El conjunto patagónico clasificó a la final y se medirá contra Estudiantes de Río Cuarto. Al margen, Morón logró llegar a lo más alto que tuvo en muchísimos años de acceder a la máxima categoría del fútbol argentino. No es fácil. Son 36 equipos y solo ascienden dos. Morón quedó entre los cuatro mejores equipos. Pero no alcanzó. Madryn no fue superior ni en el partido de ida ni en la vuelta. Y pasó de ronda. Nada más que decir.

